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Tanith Malfoy
Registrado: 27 Dic 2006 Mensajes: 578 Ubicación: Trapped in a flashback...  
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Publicado: Vie Ene 05, 2007 3:37 am Asunto: Angel de Fuego |
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Hola! Les dejo un fic que estoy escribiendo... uhm... bueno... van los avisos...
NOTA IMPORTANTE: Puede contener Spoilers... del libro 5 y 6... en realidad no lo recuerdo bien...
AVISO: El fic se pone algo... comprometedor y tiene escenas subidas de tono así que al que no le guste abstenerse de leerlo... Voy a avisar de todas maneras en el capítulo en donde suceda por si quieren leer lo demás... ¿Va?
Espero que lo disfruten!! Dejen comentarios... ¿si?
Angel de Fuego
Capítulo 1
El Regreso
Seis años habían pasado desde la muerte de mis padres, desde que había decidido dejar el mundo de la magia para convertirme en una muggle común y corriente, desde que había dejado abandonada mi casa y a mi hermana para alejarme de todo lo que me lastimaba. Y ahora estaba de regreso. Nunca supe porqué decidí regresar ni sabía en ese entonces cuánto tiempo me quedaría. Sólo sabía que una vez más era tiempo de huir de las heridas que amenazaban con matarme de soledad y de tristeza.
Llegué con dos maletas a lo que había sido mi pesadilla durante mi niñez. La casa se elevaba majestuosa como en sus mejores años, intimidándome con su grandeza y los recuerdos que afloraban en mi mente con su sola imagen. Vi alrededor antes de sacar la llave. No quería que nadie supiera que estaba de regreso. No era tiempo de volver completamente aún. Saqué la llave de mi bolsillo de la túnica y abrí la puerta. La cerradura rechinó después de tanto tiempo sin usarse y después del leve forcejeo, entré al polvoso recibidor. Todo estaba como lo había dejado seis años antes, esperando no volver a vivir en ese lugar. Dejé mis maletas en el suelo y tomando la llave de nuevo salí del lugar. Todavía no estaba lista para enfrentarme a los fantasmas del pasado.
Me abrigué más con la única túnica que había comprado durante toda mi vida, la túnica con colores de Slytherin que me había servido en la escuela y ahora me servía para abrigarme del frío. En realidad no había cambiado mucho en seis años, si bien era más madura y responsable, mis rasgos físicos seguían siendo los mismos. Estatura baja para mi edad, gracias a eso, podía seguir usando la ropa que tenía guardada desde hacía tiempo, el cabello negro azabache que antes caía hasta la altura de mi baja espalda había sido recortado hasta la altura de los hombros, los mismos ojos verdes de siempre que ahora se cubrían por unos lentes de aumento gracias a las muchas horas que había pasado inclinada sobre mi restirador dibujando nuevos diseños.
Ya estando afuera, habiendo utilizado mi capacidad de aparecerme varias veces en el mundo muggle, lo utilicé para aparecerme en el Callejón Diagón en donde pretendía hacerme de unas cuantas cosas que me hacían falta. Aparecí frente a Gringotts y me quedé mirando la actividad de las calles. La nieve se arremolinaba y el viento invernal jugaba con las túnicas y capas de los que paseaban por ahí, la gente compraba regalos y sonreía a todo el mundo. Cierto, hoy era Navidad. Por fin me decidí a caminar después de un rato, observando todo, a paso lento, esperando no encontrarme con nadie conocido.
Una tienda se apareció frente a mí, era grande y muchas personas se veían adentro. Sortilegios Weasley, decía el letrero de la fachada. De vez en cuando la puerta se abría y dejaba salir a unos cuantos niños corriendo y haciendo escándalo. No tenía mucho qué hacer así que me encaminé hacia la puerta y me metí. Como lo había predicho, mucha gente estaba ahí adentro, preguntando precios, riendo a carcajadas, observando las utilidades de cada uno de los artículos de broma que se vendían ahí.
Había varias personas con túnicas moradas que supuse que eran los empleados de la tienda pues ofrecían su ayuda a cualquier persona que entraba ahí.
-¿Puedo ayudarla en algo?- Volteé al escuchar la voz y me quedé de piedra. Los ojos grises destellantes, el cabello que antes había sido castaño oscuro y que ahora brillaba de color rojo bajo la luz de las lámparas del techo, la misma expresión de cansancio que yo ponía después de haber pasado dos días sin dormir. No podía ser ella.
-¿Amy?- pregunté sin pensarlo. Esa que estaba ahí parada, frente a mi no podía ser mi hermana.
-¿S… Sav… Savannah?- Mi cara de pánico total le dijo todo. Hacía seis años que no la veía, que la había abandonado a su suerte sin pensar en qué iba a hacer ella sola. Sus ojos se llenaron de algo parecido al rencor y rápidamente se dio la vuelta y se alejó caminando hacia la caja registradora. Yo me quedé parada sin saber si debía seguirla o mejor me alejaba antes de que convirtiera en un sapo.
Se quedó recargada en la barra con las manos presionando sus ojos y un chico pelirrojo se acercó a ella. Supuse que era para preguntarle si se encontraba bien. Algo susurró y el chico me miró. Ni siquiera pudo reprimir una expresión de enojo hacia mí. Me lo merecía pero en ese momento no estaba preparada para los rechazos. Titubeé unos segundos pues lo que más quería en ese momento era salir corriendo y esconderme en el hueco de algún árbol pero me acerqué y sin mirarla traté de empezar una conversación.
-¿Estás bien?- era una pregunta estúpida pues se veía a leguas que no estaba bien pero fue lo mejor que pude sacar con tan poco tiempo de preparación. Ella no me contestó- Amy, ¿Podemos hablar?- levantó la cara y unos ojos llorosos me miraron reprochándome seis años de abandono. Creo que ‘hablar’ no era la mejor opción en ese momento.
-Creo que no es el momento- dijo el chico pelirrojo. Yo conocía a ese chico. El cabello, las pecas, todo parecía indicar que era un Weasley.
-Disculpa, no quiero ser grosera pero nadie pidió tu opinión- dije mirándolo y sin bajar la mirada. ¿Quién se creía que era?
-Déjalo en paz- dijo mi hermana en un tono de voz que no dejaba nada a interpretación. Estaba muy enojada- ¿Qué demonios haces aquí?
-Regresé
-¿Y qué quieres que haga? ¿Que te aplauda? ¿Que corra a tus brazos feliz de verte de nuevo? ¡Me abandonaste!- algunos clientes voltearon a vernos y yo me removí inquieta. Lo que estaba a punto de decir no iba a ser agradable.
-No quiero que hagas nada, no regresé por ti- su quijada se fue al suelo y más lágrimas llenaron sus ojos. Volvió a recargarse en la barra y el chico dándole la vuelta al mostrador la tomó de los hombros y la guió lejos de mí.
-Este no es el lugar para arreglar asuntos familiares- dijo duramente y se la llevó.
Yo lo seguí en un ataque de estupidez. Esa había sido el mejor momento para huir y esconderme de ellos durante toda mi vida. Fueron hasta unas escaleras y subieron. Yo subí detrás de ellos esperando en cualquier momento una mirada de rechazo, o un “¿Qué demonios crees que haces?” pero ninguna de las dos cosas ocurrió. Arriba había un lugar destinado a que alguien durmiera, dos cuartos con camas matrimoniales y enseres personales. El chico sentó a Amy en una de las camas y yo me quedé parada en el inicio de las escaleras esperando a que la situación me dijera qué era prudente hacer.
-¡Eres una egoísta!- gritó Amy cuando me vio parada ahí viéndola llorar con el chico abrazándola. Tal vez era su novio. Al escuchar el “insulto” una carcajada se asomó por mi boca.
-No deberías sorprenderte, fue lo primero que nos enseñaron cuando niñas, ¿No lo recuerdas?- dije cuando la seguridad en mí misma regresó de repente.
-¡¿En qué demonios estabas pensando cuando te fuiste?!- se levantó de la cama y me enfrentó enojada. Mi cuerpo se tensó esperando un ataque en cualquier momento- ¡Tenía 15 años!
-¿Y qué querías que hiciera yo? ¿Cuidarte?- le pregunté irónica- ¡Ni siquiera nos hablábamos!
-Pero eso no te impide venir a buscarme ahora- balbuceó esperanzada de que eso de no haber regresado por ella fuera mentira.
-Esto fue una casualidad- dije sin ánimo y ella sacó su varita. Mis sentidos se pusieron alerta inmediatamente- Yo no venía a buscarte, regresé por…- se cortó la excusa ahí. No tenía ganas de explicarle a mi hermana la razón de mi regreso. La herida aún estaba muy fresca- …regresé por la casa- dije al fin y ella me miró con odio.
-No te necesito- dijo dándose la vuelta- He aprendido a vivir por mí misma, tengo mi propia vida y tú no eres parte de ella.
-Me alegro- dije sinceramente- porque en mi vida tampoco cabes tú.
-¡Largo!- dijo blandiendo su varita frente a mí- ¡Vete de aquí y no te vuelvas a aparecer jamás!- gritó y yo miré la punta de su varita sin moverme.
-Me voy a aparecer cuantas veces quiera, porque este también es mi hogar y tengo derecho a pasear por estas calles cuando se me venga en gana- Ahora estábamos teniendo un ataque de infantilismo las dos. Yo no gritaba, simplemente pronunciaba las palabras claras para que se le grabaran en la mente.
-Everte Statum- Conjuró ella con su varita pero yo estaba preparada. Moví mis manos concentrada en lo que quería lograr y su hechizo rebotó sobre mi escudo pegándole a ella y haciéndola caer en la cama- ¡Te odio! ¡Largo de aquí!- Yo no me di la vuelta. En el estado en el que se encontraba era muy probable que me atacara por la espalda. Bajé las escaleras despacio y una vez abajo salí de la tienda sin mirar atrás.
-Encantador reencuentro- dije sarcástica y con una sonrisa seguí caminando por la calle. _________________
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Alina Malfoy

Registrado: 05 Oct 2006 Mensajes: 1657 Ubicación: Siendo una madre felíz!  
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Publicado: Mie Ene 10, 2007 6:19 pm Asunto: |
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Umm bueno yo soy la primera en postear, mi rp no esta acostumbrado a pasarce por estos lados, pero hice una excepcion...
Escribes muy bien, esta manera misteriosa que tienen algunas escritoras, eso lo aprecio... espero que lo continues pronto, y mas que me di cuenta que que es rp, veamos que tienes previsto hacer...
Por cierto cuanta edad es que tienes en la vida real??
Dale me contestas eso y bueno sigue que esta intrigante _________________
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[·Mamá de dos preciosos gemelos, Alexander y Nicholas *-*·]
[·Moreno sexy, me perteneces, tengo pruebas·] |
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Tanith Malfoy
Registrado: 27 Dic 2006 Mensajes: 578 Ubicación: Trapped in a flashback...  
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Publicado: Mie Ene 10, 2007 6:35 pm Asunto: |
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ya se me había olvidado que había posteado aquí este fic... menos mal que posteaste porque si no se hubiera quedado sólo en el primer capítulo... ¿Cuántos años tengo? uy... se va a acabar la magia de Tanith... jeje... pero si soy mayor de 11 años...
Espero que te guste y que sigas posteando!
Capítulo 2
Te recuerdo
Me aparecí en la mansión de nuevo. La posibilidad de encontrarme con alguien conocido por las calles era demasiado así que la mejor forma de evitar reproches de cualquier tipo era encerrarme en la oscuridad. Para las 11:30 de la noche ya había limpiado uno de los cuartos mientras me instalaba decentemente y en ese momento miraba al techo. Acostada en la oscuridad pretendía pasar la navidad. Pensé en que exactamente hacía un año había estado pasando las festividades en casa de Charlotte, las dos habíamos escapado de nuestras casas y nos habíamos hecho como hermanas al trabajar juntas. El recuerdo de Charlotte hizo que se me hiciera un nudo en la garganta. De pronto todos mis problemas se acercaban flotando hacia mí.
La muerte de mis padres, su nula atención hacia mí, mi hermana corriéndome de su vista, Charlotte muerta en ese accidente aéreo, la reciente quiebra de mi negocio gracias a una depresión que casi me había matado, estar sola en navidad, el imbécil de Ryan teniendo sexo con otra mujer, yo sola en navidad. Me levanté de la cama buscando algo en qué distraerme. Si no hacía algo rápido, iba a recaer en la depresión y esta vez no habría nadie que me ayudara a levantarme.
Bajé corriendo y tomé mi abrigo que colgaba de la manija de la puerta. Tenía que salir de ese lugar lo más pronto posible antes de que comenzara a volverme loca. Salí caminando tranquila, sintiendo cómo el viento frío cortaba la piel de mi cara y la nieve intentaba meterse a mis zapatos. El frío que entumía mis dedos evitaba que pensara en cualquier otra cosa y eso me estaba sirviendo para matar la depresión.
-¡Aléjate de mi!- gritó la voz de un hombre haciendo que volteara al lugar de donde salía el escándalo- ¡Ya te dije que no te quiero!
-¡¿Entonces con quién vas a ir?!, ¿¡Con quién demonios me engañas?!
-¡No te engaño con nadie!- gritó algo cansado el chico.
Estaban en el jardín de la mansión de enfrente de mi casa. La chica gritaba desde la puerta y el chico estaba a la mitad del camino hacia la reja. Ella tenía la voz quebrada y él contestaba harto.
-¡Vas a hacer el ridículo, Draco!- ese nombre sonó una alarma en mi cabeza pero decidí ignorarla, no necesitaba más problemas en ese momento.- ¡Todo el mundo se va a burlar de ti! El Príncipe de Slytherin no puede conseguir ni una cita para un estúpido baile de Navidad- él azotó la reja detrás de él y salió pisando fuerte a la calle mientras las carcajadas de ella resonaban en el aire. Traía puesta sus ropas de gala, una capa negra como la noche y debajo una camisa tan blanca que resplandecía bajo la luz de las farolas de la calle. Yo estaba parada sin ningún motivo, espiándolos y cuando él fijó su mirada en mí pensé que era una buena idea comenzar a caminar sin rumbo fijo.
Me miró unos cuantos segundos y después de fruncir el ceño, comenzó a caminar de nuevo. Yo lo seguí con la mirada clavada en su espalda. El se movía con elegancia y un dejo de altanería que lo hacía atractivo a cualquiera que pasara caminando. Por fortuna, a esas horas, la única que estaba fuera de casa era yo. De pronto sus pasos se detuvieron en seco y volteó. Me ruboricé al comprender que seguía parada ahí y peor aún que seguía viéndolo. Se acercó con media sonrisa en el rostro y tendió una mano hacia mí.
-Draco Malfoy- dijo él presentándose- ¿Tienes planes para hoy?- preguntó y básicamente me dejó sin habla. Draco Malfoy. Después de ser todo un renacuajo durante los años de escuela, había crecido para bien.
-¿Pretendes invitarme a salir?- Sólo esperaba que él no me recordara a mí.
-¿Tienes algún problema con ello?- No, en realidad tenía problemas con mi persona. Llevaba dos minutos hablando con él y ya estaba en fase de coqueteo.
-Depende… ¿A dónde vamos a ir?
-Un estúpido baile de Navidad- dijo perdiendo el status de conquistador por medio segundo.
-Si es tan estúpido, ¿Por qué quieres ir?- pregunté y él hizo una mueca.
-¿Vienes o no?- Me gustaba ver cómo el rubio se desesperaba.
-No sé… ¿Qué gano yo?
-Veamos- comenzó poniendo de nuevo la media sonrisa en su rostro que lo hacía tan sexy- Son las 11:30 de la noche de navidad y estás parada en medio de la calle espiando a dos chicos pelearse sin ninguna intención de hacer otra cosa.- Su explicación me había hecho sonrojar- ¿Entonces?
-Savannah Turner- dije extendiendo la mano que él tomó y esperando que eso no despertara ningún recuerdo en él- No tengo nada qué ponerme- Era válido mi argumento. No había salido a la calle esperando que un rubio semi- desconocido me invitara a un baile después de dos minutos de habernos conocido.
-Eso lo puedo arreglar- dijo y sacando su varita hizo un movimiento con ella y una caja larga envuelta en papel plateado apareció en el suelo junto a sus pies- Espero que sea de tu talla.
No podía creer lo que estábamos haciendo, ninguno de los dos pero mi impulso acalló a mi conciencia y haciéndole una seña al rubio platinado para que me siguiera, me dirigí de nuevo hacia mi casa. No tenía tiempo de pelearme con la cerradura así que apuntando con el dedo y pensando en el hechizo correspondiente, abrí la puerta. Yo entré y él se quedó parado en el quicio de la puerta. Sabía que el recibidor no estaba en condiciones aceptables para recibir a nadie pero yo no pretendía quedarme mucho tiempo ahí.
-Lumos- dijo él y la luz de su varita iluminó todo alrededor- Creo que deberías despedir a tu elfo doméstico.
-No tengo elfo doméstico- respondí con un pie en el primer escalón, dispuesta a salir de ahí lo más pronto posible.
-Tengo la…- empezó a decir y sacudiendo la cabeza como si fuera un mal pensamiento el que lo rondaba terminó- olvídalo…- Miró alrededor mientras yo lo observaba. Los movimientos elegantes, la mueca de disgusto de estar pisando por encima de una capa de dos centímetros de polvo, el cabello lacio peinado hacia atrás con unos mechones despeinados enmarcando esos ojos grises- ¿Vas a cambiarte algún día?
Con una sonrisa de cinismo por habérmelo estado comiendo con los ojos terminé de subir las escaleras. Una vez arriba, corrí hasta la única habitación de la casa que estaba lista para habitarse y fui hasta mi cama. Coloqué la caja con cuidado sobre el edredón negro que cubría el colchón y saboreé cada segundo que me tomó desenredar el moño hecho con listón verde que mantenía la caja cerrada. Cuando por fin se abrió, no pude reprimir un suspiro de asombro. La seda negra contrastaba con el papel del envoltorio plateado. Tomé el vestido con las manos y lo estiré admirando el corte, la caída y el modelo. Era perfecto. No podía estar corriendo con tanta suerte.
Me lo puse con cuidado y me miré al espejo de cuerpo completo que decoraba una de las paredes del cuarto. El vestido era hermoso y aunque yo no era espectacular, los dos hacíamos la pareja perfecta. Por medio de hechizos específicos, recogí mi cabello en un moño mal hecho que dejaba caer mechones de cabello alrededor de mi cabeza, maquillé mi cara, un poco de rimel negro, delineador del mismo color, rubor en mis mejillas y brillo labial daban el toque final a mi apariencia.
Me miré en el espejo una vez más antes de bajar las escaleras. En realidad no esperaba ningún tipo de respuesta por parte de Malfoy, nos acabábamos de conocer y aunque muy dentro de mi mente sabía que ya lo conocía de mis días de escuela, en ese momento nada importaba más que pasar un rato agradable.
Una vez que hube estado dentro de su campo visual, él se me quedó mirando fijamente. Subió la mirada desde mis zapatos hasta mi cabello deteniéndose en lugares específicos de mi anatomía haciendo que mi cerebro mandara la orden de romper el incómodo silencio que se había instalado entre los dos.
-No estuvo tan mal para sólo haber tardado media hora, ¿O si?- el chico rompió el contacto visual con mi persona y me miró a los ojos. Pude notar un leve tono de rubor en sus mejillas que de inmediato se disipó cediéndole el paso a una expresión de superioridad y sensualidad.
-No estuvo nada mal._________________
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Lady Perséfone

Registrado: 16 Sep 2006 Mensajes: 1948 Ubicación: Allà... Donde el cielo se funde con el mar, y el sol se alza al despertar...  
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Alina Malfoy

Registrado: 05 Oct 2006 Mensajes: 1657 Ubicación: Siendo una madre felíz!  
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Trisha G. Malfoy

Registrado: 30 Oct 2006 Mensajes: 2929
 
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Aishe Zabinni
Registrado: 06 Ene 2007 Mensajes: 426 Ubicación: Escondiéndome de mis hermanos ¬¬  
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Publicado: Vie Ene 12, 2007 4:46 pm Asunto: |
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¡Hola! Bueno... ya que san está ocupada haciendo de comer... y ya que estoy robando de la manera más vil su computadora para hacer tarea... le haré el graaaan favor de postear el siguiente capítulo...
NOTA ACLARATORIA: Yo no escribí esto... lo escribió ella... yo sólo soy la humilde editora...
Capítulo 3
Hechizo de Baile
Al principio me hizo gracia el hecho de que no pudiéramos aparecernos en el lugar a donde íbamos pero cuando llegaos a los terrenos de Hogwarts entendí todo. Miré recelosa el castillo pues no tenía muchas ganas de ver a nadie y Draco notó mi recelo.
-¿Qué pasa?
-Nada- dije mirándolo- ¿Entramos?- él asintió.
El Gran Comedor estaba arreglado increíblemente con carámbanos de hielo, el tono de blanco que reinaba dentro del lugar te lastimaba los ojos. El gran árbol de navidad que se elevaba en el fondo del comedor, estaba adornado con hadas de verdad y espumillón blanco haciéndolo ver todo tan festivo que de pronto me sentí algo enferma.
Ya había llegado mucha gente y yo me abracé más al brazo que Draco me había ofrecido antes de entrar con algo de temor a encontrarme con alguien. Algo me decía que me quedaba una pelea qué librar con mi hermana antes de irme a dormir esa noche.
La cena estuvo bien, tan abundante como la recordaba. Draco no hablaba, pinchaba su pierna de pavo con el tenedor sin siquiera mirarme y de pronto recordé que yo sólo era un engaño a los ojos de los demás. Si no hubiera tenido ese ataque de depresión y no hubiera salido a la calle corriendo, nunca me hubiera encontrado con él y en ese momento estaría acostada en mi cama y tal vez llorando desconsoladamente.
Alcancé a ver varias cabezas pelirrojas en una de las mesas cercanas y me encogí en mi asiento un poco. Cuando levanté la cabeza de nuevo, mis ojos se encontraron cn otros que estaban justo frente a mí.
-¿De dónde sacaste semejante espécimen, Malfoy?- preguntó el tipo que me miraba descaradamente desde el otro lado de la mesa y yo adopté mi actitud hostil que no me acompañaba desde que estaba en la escuela.
-Calma, Blaise- Zabinni, lo recordaba perfectamente- tengo mis secretos- y yo tengo mi dignidad. Por una situación de sadismo decidí darles una segunda oportunidad.
-¿Vas a bailar conmigo, preciosa?- yo arqueé una ceja mirándolo.
-¿Qué gano yo?- pregunté logrando que Draco me mirara por primera después del episodio con el vestido. El tipo puso una sonrisa de suficiencia en la cara y chasqueando la lengua contestó.
-El honor de bailar conmigo- yo sonreí ante la respuesta. ¿De dónde sacaba él que yo iba a caer en sus garras por algo tan bajo?
-Creo que eso no es suficiente- dije y su sonrisa de suficiencia se derritió haciendo que Draco riera ahora.
-Lo siento, Blaise pero después de tener al Príncipe, nadie puede conformarse con cualquier plebeyo- tampoco estaba muy de acuerdo con el comentario de Draco pero no lo ridiculizaría frente al desagradable de su amigo.
De pronto ya no tenía apetito para seguir comiendo así que tomé la servilleta que estaba sobre mis piernas y la dejé sobre la mesa.
-¿Vas a algún lado?- preguntó Draco sin voltearme a ver.
-Eso no te importa- dije algo molesta pero sin denotar ningún tipo de tono de voz para no delatar mi estado de ánimo.
Salí del Gran Comedor y dirigí mis pasos hacia el baño del final del pasillo. Estaba enojada, eso lo sabía por el nudo que se había formado en la boca de mi estómago, iba decidida a golpear algunas paredes cuando sentí una mano que me jalaba fuertemente del brazo y me estampaba contra la pared del pasillo. El golpe en la cabeza hizo que las imágenes ante mis ojos se desenfocaran pero cuando todo volvió a la normalidad vi los ojos grises que brillaban con enojo mirándome. Su cuerpo me aprisionaba contra la pared y sus manos me apretaban las muñecas posadas a ambos lados de mi cara.
-Te lo advierto- susurró mandando su aliento contra mi piel- cuando alguien viene conmigo, se queda conmigo toda la noche.
-¿Esta es tu forma de conquistar chicas, Draco?- pregunté sin temor en mi voz pues estaba preparada para lanzarle cualquier maldición en el momento en que me hiciera daño.
-No juegues conmigo, Savannah- susurró con las mandíbulas apretadas y antes de que yo pudiera contestarle, una voz conocida se escuchó en el pasillo.
-¿¡Qué demonios haces aquí?!- Draco me soltó y los dos miramos hacia el lugar de donde provenía la voz. Era Amy y su cabeza de zanahoria tomándola de la mano.
-¡Tú!- dijo el chico que iba de la mano de mi hermana
-¡Weasley!- dijo Draco ostentando una sonrisa que por un momento me dio miedo- ¡Qué sorpresa! ¿Viene toda la prole?- preguntó con desdén.
-¡Cállate hurón!
Amy se acercó con grandes zancadas hacia mí. Con la varita en la mano. Nunca entendería que yo era más rápida y astuta que ella.
-Creí haberte dicho que te largaras- dijo entre dientes
-¿La conoces?- preguntó Draco
-¿Lo conoces?- preguntó Amy
-¿Se conocen?- preguntó el pelirrojo y yo me cansé de tanta pregunta estúpida.
-Yo creí haberte dejado claro que he regresado para quedarme y no hay nada que tú, pequeña bruja incompetente, puedas hacer para evitarlo.- Conjuré el hechizo para desarmarla y como ya lo tenía previsto ella no lo vio venir. Su varita salió volando tres metros lejos de nosotros. Fred se interpuso con su varita en alto, yo arqueé una ceja.
-Quítate de en medio- dije y él no se movió.
-Fred- dijo Draco por primera vez con un dejo de temor en su voz- la pelea es entre ellas.
-¿Vas a matarme?, ¿Vas a usar una imperdonable conmigo?, ¿Qué me vas a hacer?- gritó mi hermana desde detrás del escudo humano que se negaba a quitarse de en medio. - ¡Hazlo!
Caminé dos pasos y Draco se aferró a mi muñeca, me solté con fuerza y me acerqué a mi hermana. Con otro hechizo me deshice de Fred y quedé cara a cara con Amy que titubeó un momento esperando que no me diera cuenta de ello.
-Escúchame bien, niña tonta- dije estampándole mi dedo índice en el hombro- más te vale que te mantengas alejada de mí- Ella resopló- Yo no vengo a buscar problemas pero si los problemas han de encontrarme, sé cómo defenderme.
-¿Eso es todo?- yo me di la vuelta sin contestar. No valía la pena- ¡Cobarde!
-Accio- dije en voz baja y mi abrigo y mi bolso volaron hasta mí.
Salí del castillo a paso firme y sin ponerme a pensar en lo ridícula que había sido mi hermana empezando esa pelea. ¿Acaso pretendía que la lastimara? Podía ser Slytherin pero aún así sabía de decencia. Escuché unos pasos apresurados detrás de mí pero no me detuve. No tenía ganas de explicar nada.
-¡Savannah, por Merlín, detente!- gritó una voz que conocía y volteé. Draco venía corriendo haciendo el intento por ponerse encima su capa mientras lograba alcanzarme.- ¿A dónde demonios vas?
-¿Qué no es obvio? Me voy
-¿Sola?- yo lo miré incrédula.
-Sé cuidarme sola, muchas gracias.
-No mientras estés conmigo- dijo él testarudo- Sé cómo ser un patán pero no dejaré que tú decidas cuándo debo serlo._________________
- Hermana de los dos productores de ego más importantes del universo |
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Trisha G. Malfoy

Registrado: 30 Oct 2006 Mensajes: 2929
 
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Alina Malfoy

Registrado: 05 Oct 2006 Mensajes: 1657 Ubicación: Siendo una madre felíz!  
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Tanith Malfoy
Registrado: 27 Dic 2006 Mensajes: 578 Ubicación: Trapped in a flashback...  
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Publicado: Mar Ene 16, 2007 9:05 pm Asunto: |
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Ay lo siento por la tardanza pero este capítulo no me acababa de gustar... tuve que re editarlo y así quedó. Les aviso que es cortito... pero espero que les guste!
Sip... es un Draco-Savannah! jeje... a ver qué les depara el destino a esos dos...
Saludos y gracias por comentar!!
Capítulo 4
El silencio se interpuso en cuanto nos subimos al carruaje que nos llevaría de regreso a Wiltshire. Cada quién estaba pensando en sus cosas, viendo a través de su propia ventana.
-¿Quién era ella?- dijo de repente rompiendo mis pensamientos. No contesté.- -¡Estoy tratando de hacer conversación!- dijo algo molesto- ¿Nunca lo has intentado?- Resoplé algo harta de su actitud.
-¿Siempre tienes que obtener todo lo que quieres?- él sonrió arrogante
-La mayor parte del tiempo… pero hoy pretendo irme a casa sólo con un poco de información – lo miré enarcando una ceja.
-¿Información?
-Sí… como por ejemplo… ¿Dónde está Michael?- el nombre que hacía años no utilizaba me hizo sar un respingo y él lo notó- Oh veo que lo recuerdas…
-Y veo que tu me recuerdas… - dije evadiendo por completo la pregunta y mirando su expresión de regocijo.
-¿Y bien…?
-¿Y bien, qué?- dije sonriendo seductoramente. No iba a dejar caer a Michael.
-¿No vas a decirme nada?
-Puedo decirte muchas cosas, Draco.
Ensanché mi sonrisa y crucé una pierna dejando ver un poco de piel. Sus ojos cambiaron de objetivo hacia mi pierna desnuda y yo aproveché para acercarme un poco a él y tomarlo por las solapas de la capa. Cuando sintió el contacto de mis manos volteó a ver mi avance sobre él y sonrió con esa sonrisa torcida que me decía que y estaba haciendo bien mi trabajo.
-Veo que quieres retomar nuestra relación justo donde la dejamos, Savannah- eso me hizo perder el ritmo de mi conquista por unos segundos. No podía creer que un beso que estuvo a punto de pasar a algo más se llamara “relación”
-Bueno, no puedes culparme, ¿O si?- tracé con mi dedo sus labios delineados y carnosos. Una tenue risa llenó mis oídos y yo estuve a nada de viajar a otra dimensión.
Puso sus manos en mi cintura y me apegó más a él haciendo que nuestras frentes se apoyaran la una con la otra y pasó su lengua por sus labios.
-Culparte no es lo que yo tenía en mente- dijo para rozarme los labios con su aliento.
-¿Y qué tenías en mente, entonces?
No esperó más, devoró mis labios como si fuera la última vez que fuera a besar a alguien. Mis ojos se mantuvieron abiertos hasta que con su lengua me pidió permiso para intensificar las sensaciónes. Cerré los ojos y abrí los labios dándole el acceso que quería y me apretó más contra él sobando mi espalda. Enredé mis brazos alrededor de su cuello y pasé mis dedos por su cabello. El se separó para tomar aliento sin quitar una sonrisa de sus labios y se despojó de mi abrigo.
-Esto me estorba, linda – dijo y lo echó al suelo acercándose de nuevo a mí.
Esperé el contacto de sus labios con los míos pero nunca llegó. En su lugar, una sensación mayor fue la que me llenó el cuerpo mientras sus labios exploraban mi cuello. Un suspiro traicionero se escapó de mis labios y sentí su sonrisa crecer contra mi sensible piel.
Una de las llantas del carruaje cayó en un cuerpo haciendo que quedáramos más cerca del otro, si se podía. Una de sus manos buscó el borde inferior del vestido y subió por mi pierna acariciándome y haciéndome perder la concentración en lo que yo estaba tratando de hacer. Desviar la conversación. Su mano se detuvo en mi muslo y el carruaje también se detuvo. Le puse las manos en el pecho y lo alejé lentamente de mí.
-Llegamos- dijo Draco y me miró seductor.- ¿Quieres que te acompañe a tu casa?, ¿A tu cuarto?- y solté una carcajada y lo miré mientras recogía mi abrigo del suelo del carruaje
-Creo que hemos tenido suficiente diversión por hoy- respondí abriendo la puerta y él levantó las manos en señal de derrota.
-Como quieras… pero esto-dijo señalando su pecho- No siempre está disponible.- Puse una media sonrisa en el rostro y me acerqué hasta dejar mi boca a unos milímetros de su oído.
-¿Ni para mi?- sentí el escalofrío correr por su cuerpo y sonreí- Buena respuesta, pequeño hurón.
Y sin más salí del carruaje. La lluvia me mojaba el cabello y los hombros y yo lo único en lo que podía pensar era en los labios de Draco.
-¡Oh vamos!, ¡Era una broma!, ¡Tu no sientes nada por él, Savannah!- me dije tratando de convencerme.
Entré a mi casa y lanzando mi bolso a donde fuera subí las escaleras arrastrando los pies. Por el camino me fui quitando el abrigo, los zapatos, tiré las horquillas que detenían mi peinado y la cadena que adornaba mi cuello, por último fui zafando mi vestido y dejándolo justo cuando comenzaba la planta alta. Conjuré mi camisón y me dejé caer sobre las colchas sin pensar en nada más._________________
· I might look cute and innocent but I'm a Malfoy too |
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Lady Perséfone

Registrado: 16 Sep 2006 Mensajes: 1948 Ubicación: Allà... Donde el cielo se funde con el mar, y el sol se alza al despertar...  
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Trisha G. Malfoy

Registrado: 30 Oct 2006 Mensajes: 2929
 
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Sabry L. de Malfoy

Registrado: 20 Ago 2006 Mensajes: 3377 Ubicación: Cuidando de mi linda sobrina, saphira ^^
      
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Aishe Zabinni
Registrado: 06 Ene 2007 Mensajes: 426 Ubicación: Escondiéndome de mis hermanos ¬¬  
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Alina Malfoy

Registrado: 05 Oct 2006 Mensajes: 1657 Ubicación: Siendo una madre felíz!  
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