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vastick

Registrado: 15 Nov 2007 Mensajes: 7
 
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Publicado: Jue Nov 15, 2007 1:48 pm Asunto: HARRY ZIPOTTER Y EL CANTO RODAO FILOSOFAL |
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Parodia sobre el primer libro, lo tengo escrito del todo, ire actualizando si veo que gusta. Que lo disfruten.
El crío que sobrevivió
Los Dosley eran una familia del todo normal que vivía en el nº 69 de Pezón Drive. Nunca te podías esperar nada raro de ellos porque vivían en una rutina cansina, vamos, que eran unos simples.
Verzon Dosley era lo más parecido a una morsa ártica que puedas imaginar: era gordo, bigotudo y además tenía cola. Verzon dirigía una empresa llamada Truñings, donde vendían taladros. Siempre iba vestido con un cutre disfraz de taladradora. Su mujer, Pezuña Dosley, era una cuza de mierda, y utilizaba su cuello de veinte centímetros para espiar a sus vecinos, la apodaban 007. El hijo de ambos se diferenciaba de una pelota en que no era de cuero. Se llamaba Dedo Dosley.
La hermana de Pezuña, Lili Zipotter, era todo lo contrario a los Dosley, tanto era así, que ella y Pezuña no trataban desde hacía mucho tiempo, incluso Pezuña fingía que ésta no existía, pero esto era debido a un problema de esquizofrenia que desconocía.
Esto era debido a que tanto Lili, como su esposo, Jamed, eran magos.
Nuestra bella historia comienza con Verzon en su taladromóvil yendo hacia Truñings. En ese mismo instante comenzaron los sucesos extraños. Vio un gato atigrado sentado en un váter y que leía el periódico. “Rayos”- pensó la Morsa Humana- “un gato atigrado leyendo un periódico”. Creyó que alucinaba pero segundos después vio al gato conducir una moto, enseñar álgebra a unos niños que pasaban y construir un bloque de ciento cuarenta pisos.
Verzon pensó que había perdido la cabeza. En efecto, su cabeza se hallaba en el asiento de atrás. Se la volvió a colocar y siguió su camino. Al rato vio a unos tipos vestidos con capas al estilo Superman. “Frikis” pensó, pero enseguida rectificó al ver que también hacían cosas extrañas, como levitar o mear dentro del váter.
“Mmm, aquí hay algo que falla” pensó al ver como uno de ellos leía “Cómo hacer la declaración de la renta” sin perder el juicio en el que estaba testificando.
Llegó a Truñings y subió por la escalera de mano hasta el piso ciento cincuenta y ocho. Allí se sentó de espaldas al cristal, por lo que no vio los miles de millones de lechuzas que volaban en el exterior. Acabó su jornada y al salir vio otro grupo que cuchicheaban:
-Sí, sólo sobrevivió el hijo de los Zipotter, Harry.
“¡Zipotter!” pensó, bueno, no sólo había unos Zipotter en el mundo, ese apellido era muy común, además, no sabía si su hijo se llamaba Harry, Harold, Happy Meal o simplemente Jaitiruriru, que era lo más normal.
La Morsa Humana llegó a su chabola y no le comentó nada a su mujer. Vio de nuevo al gato atigrado dirigiendo una flota de buques de guerra.
El gato no se movió de su sitio hasta entrada la noche, cuando un vejestorio encogido y ataviado con una falda escocesa y un sombrero de plumas llegó a Pezón Drive. Sacó un aparato al que el llamaba Apagador, pero que comúnmente es conocido como pistola y comenzó a volar las farolas de esa manzana. Después, miró al gato con suspicacia y dijo:
-Miyerba McArronagall, ¿Qué tal haciendo de gato?
-Anus, ¿Cómo me has reconocido?
-Nunca vi un gato que supiera hablar así que debes de ser tú, lo había dicho a boleo.
-Maldito viejo tarado-susurró McArronagall.
-Gracias por tus cumplidos, Miyerba.
-De nada, Doblebemol. ¿Estás seguro qué era aquí?
-No, pero me importa una mierda. Dejaremos aquí al crío y nos piraremos a una de las orgías que pasé con mi coche al venir. Happy debería haber llegado ya…
-¿Está seguro de que es buena idea confiar a Happy algo tan valioso? No digo que sea malo, pero…
-Es un puto manazas de mierda y no me extrañaría que trajera al niño muerto, lo cual, sinceramente, me la trae floja.
-Mmm, hay muchas teorías acerca de la muerte de Quien-tu-sabes-o-deberías-saber-por-pura-lógica.
-Llámale Valdemort, si sólo es un friki.
-Eso es porque tú eres mejor mago que él.
-Seré modesto al decir que soy infinitamente superior, pero no sigas, nunca me había ruborizado tanto desde que Popó dijo que la tenía más larga que un gigante superdotado.
-Sí, sí, pero qué fue lo que paso realmente, he oído que Quien-usted-sabe fue al valle de Gordic, a buscar a los Zipotter. Bueno, el rumor es que Lili y Jamed están…
-¿Muertos? No, no lo estaban, pero les maté para tener una mala noticia que dar.
-Que sabio eres.
-Lo sé-dijo Doblebemol modestamente- Tú en cambio eres retrasada mental.
-Gracias Anus, te la comería aquí mismo… Pero eso no es todo, dicen que quiso matar al hijo de los Zipotter, a Harry. Pero no pudo. No pudo matar a ese crío, y al no poder hacerlo, su poder se rompió… y que esa es la razón por la que se ha ido.
Doblebemol asintió levemente y luego puso una mueca de absoluto deficiente mental.
-Sólo podemos hacer conjeturas, tal vez nunca sepamos que pasó realmente.
En ese instante se oyó el rugido del motor de un camión. Happy aterrizó destruyendo cuatro casas.
-Aquí lo traigo, señor- dijo Happy.
-Humm, ¡Pásamelo puto chalado!- dijo Anus.
-Sí, que gran hombre es usted.
-Lo sé.
Happy era un hombre de quince metros de altura. Su cara estaba cubierta por una poblada barba y sus manos medían como un convoy de camiones cisterna. Pero de los grandes.
-Anus, aún no me has dicho porque tenemos que venir precisamente aquí, huele a corrupción anal- dijo Miyerba.
-Voy a dejar a Harry con sus tíos, son la única familia que le queda ahora, además, espero que le hagan la vida imposible para tocar un poquitín los cojones.
-¿Quiere decir…? ¡No puede referirse a la gente que vive aquí, dan asco y no hablan vascuence! ¡Harry Zipotter no puede vivir aquí!
-Es el peor lugar para él-dijo Doblebemol agarrándose la polla con firmeza- Sus tíos podrán explicarle todo cuando crezca, les escribí un libro sobre mi inteligencia.
-¿Un libro?- repitió la profesora McArronagall- Doblebemol, ¿De verdad piensas que se puede explicar todo en un libro? ¡Esa gente no comprenderá nunca a Harry, no saben vascuence! ¡Será famoso… una leyenda… se escribirán libros y sonetos sobre esto, todos los niños del mundo conocerán su nombre!
-Exactamente, sería suficiente para marear a cualquier niño, además me jode que sea más famoso que yo, con lo que yo molo… Esta es la única solución.
McArronagall asintió y contempló radiante como Doblebemol lanzaba a Harry contra la puerta de los Dosley y luego colocaba una carta encima. Cambió las bombillas de las farolas y se fue a celebrar la muerte de Valdemort. En el suelo, con el brazo partido estaba Harry Zipotter, el crío que sobrevivió, que ya podía haber palmado el muy cansino.
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Wendy Potter
Registrado: 04 Nov 2006 Mensajes: 611 Ubicación: Bajo la luz de la luna que se filtra por mi ventana...  
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Agueda Duke Jones

Registrado: 20 Oct 2006 Mensajes: 1409
    votos: 5
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Publicado: Jue Nov 15, 2007 2:22 pm Asunto: |
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Juas...me quedo con la última frase : ¡Ya podía haber palmado el muy cansino!
Es muy original y me he reido un montón...jejeje Domebebmol...jejej..que cosas...
Un beso...
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Beatrixe Elfina

Registrado: 16 Oct 2006 Mensajes: 2293 Ubicación: alomejor en el armario con......  
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Publicado: Vie Nov 16, 2007 12:04 pm Asunto: |
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Uhhhh
Nunca habia leido nada igual
Zipotter eh??jejeje, muy bueno
siguelo pronto
_________________ [img:1eb928a472]http://img165.imageshack.us/img165/1920/0302200820090001lz9.jpg[/img:1eb928a472]
[i:1eb928a472][color=indigo:1eb928a472]**UNETE A LAS DEPRAVADAS**
**Gabi Gabi....tia Nariz nos va a dar manta de palos...**[/color:1eb928a472][/i:1eb928a472]
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vastick

Registrado: 15 Nov 2007 Mensajes: 7
 
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Publicado: Sab Nov 17, 2007 9:20 am Asunto: |
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2 capitulo
El vidrio que estalló, y que Verzon tuvo que pagar
Habían pasado once años desde que Pezuña había encontrado a un crío en su puerta y le había pisado la cabeza por error. Harry era ahora un niño bajo y delgado, con el pelo alborotado y del que salían insectos y otras cosas asquerosas.
La casa de los Dosley era prácticamente idéntica, salvo que la habían vuelto a construir tras un terremoto, tenía distinta forma y los muebles eran diferentes. La casa estaba empapelada con fotos de una pelota con ojos en distintas etapas de su vida: cuando aprendió a andar en bici, cuando cayó de un séptimo piso, cuado le injertaron un tercer brazo en medio del cuello, cuando cometió su cuarto asesinato, en fin, las típicas fotos de una familia normal. De hecho, cualquiera que hubiera visto la casa no habría sabido que allí vivía otro joven, que en ese momento oía la voz de su tía diciéndole:
-¡Arriba!
Harry se desperezó, se puso unos calcetines, tras sacarles un avispero y salió del baúl en el que dormía. Harry se sentía muy desgraciado, de hecho, lo único que le gustaba era su cicatriz en medio de la frente. Tenía la curiosa forma de un rayo.
-Te la hiciste en el accidente de bici en el que murieron tus padres- le habían dicho los Dosley, pero la verdad era que habían muerto a manos del mago tenebroso más poderoso de los últimos quince minutos.
La cicatriz relucía en su frente cuando Harry entró en la cocina.
-Hoy es el cumpleaños de Dedo- le recordó su tía.
Harry gimió.
-¿Qué has dicho?- le reprendió Pezuña.
-Nada, que qué felicidad- contestó el muchacho.
Dedo había pedido muchas cosas: una moto, dos cabezas nucleares, un cohete espacial, otro brazo injertado en su rodilla… y sus padres, como eran bastante lerdos y temían que su rechoncho hijo les volase la cabeza con una escopeta, le compraban todo lo que éste pedía.
-La señora Frígida no podrá hoy cuidar de Harry- dijo Verzon.
-Mmm- reflexionó Pezuña- Llama a tu hermana, Margi.
-¡Por Dios Pezuña! Sabes que ella no aguanta al chico, el año pasado le cortó un dedo, ¿Recuerdas?
-Yo sí, la muy hija de…- dijo Harry.
-CÁLLATE MUCHACHO- gritó Verzon.
-Bueno, tendremos que llevarle con nosotros- apuntó Pezuña.
-¡No!-gimió Dedo.
-Eso-opinó Harry- puedo quedarme aquí, no voy a quemar nada, ni siquiera tiraré un tabique como la última vez.
-Vendrá, no me fío- finalizó Verzon con autoridad,
-Al menos le dejarás dentro del coche- dijo Dedo esperanzado.
-¡Ni hablar! A saber si encontraríamos el coche al volver- le contestó su padre de mal humor.
Dedo comenzó entonces a llorar y patalear pero se detuvo cuando sonó el timbre. Era su fiel amigo y amante Pierdes Polka.
Diez años más tarde, Harry iba sentado en la parte de atrás del coche, con Dedo y Pierdes, pensando en sus cosas. Recordaba cosas extrañas que le habían sucedido, como cuando comió un trozo de gelatina o aquella vez que abrió una puerta. Tras un intenso viaje, en el que Dedo y Pierdes se divirtieron metiéndose piñas por el culo, llegaron al zoo. Verzon compró a Dedo y Pierdes dos helados de siete metros y, como la heladera le preguntó a Harry que quería, tuvo que comprarle un palo de helado.
Harry lo lamía ansioso, ya que lo habían sacado de la basura y aún tenía gusto a residuos, mientras contemplaba la inmensa variedad de extrañas especies del zoo. Un perro, una jauría de gatos, un par de pájaros que retozaban sobre una cama giratoria… Llegó finalmente hasta un enorme terrario donde había una serpiente.
“Boa, constrictor, Brasil” leyó Harry. “Mmm, Brasil ¿Eh?” pensó.
-¿Cómo es Brasil?- preguntó a la boa como un completo estúpido.
-Nunca he estado, me críe en este zoo.
Harry la llamo pringada y se puso a hacer pedorretas. De repente llegaron Dedo, Pierdes y Verzon.
-Haz que se mueva- dijo Dedo.
Verzon golpeó el cristal con fuerza.
-Hazlo de nuevo.
Verzon le golpeó el cristal con un bate de béisbol, después lo ametralló, después un cañonazo y finalmente lanzó una cabeza nuclear contra el cristal, pero la serpiente no se movió. Harry rozó el cristal con un Dedo y esté estalló en quince trillones de miniaturicos trozos, la serpiente escapó y estranguló a veinte personas.
Horas más tarde Verzon pagó el cristal y doscientos millones en indemnizaciones a las víctimas. Harry fue castigado y le cambiaron el baúl por una caja de zapatos viejos que olía bastante mal. Había vivido once largos años bajo la tutela y la crueldad de los Dosley, desde que sus padres habían muerto. Cuando era pequeño soñaba que unos parientes lejanos se lo llevaban a un lugar mejor, otras veces soñaba que se ligaba a una preciosidad, pero el sueño acababa cuando él acercaba la mano demasiado. A veces gente extraña le saludaba por la calle como si le conocieran. Una vez un hombre vestido únicamente con un tanga y una bota metida por el culo le dio una abrazo tan efusivo que le tiró las gafas. En el colegio no tenía amigos porque simplemente daba asco.
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Wendy Potter
Registrado: 04 Nov 2006 Mensajes: 611 Ubicación: Bajo la luz de la luna que se filtra por mi ventana...  
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Beatrixe Elfina

Registrado: 16 Oct 2006 Mensajes: 2293 Ubicación: alomejor en el armario con......  
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vastick

Registrado: 15 Nov 2007 Mensajes: 7
 
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Publicado: Lun Nov 19, 2007 4:42 pm Asunto: |
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Cartas anónimas de extraño contenido
Ya en verano, cuando Harry pudo salir de la caja de zapatos, Dedo había cometido quince asesinatos, había clavado un tenedor en los genitales de su padre y había destruido una casa con una de las cabezas nucleares.
Dedo había sido matriculado en el colego privado de Impotentings y Harry en el horrible colegio de Paredpétrea, donde golpeaban a la gente con hachas y lanzaban mandriles a la cara de los alumnos.
Un día por la mañana, Harry entró a la cocina y noto un aroma asquerosete, miró en un cubo y descubrió un montón de papeles mojados.
-¿Qué es eso?- preguntó Harry.
-Eso es tu uniforme. Te lo voy a hacer de papel de periódico, al igual que tus gafas.
-Genial- gimió Harry estúpidamente.
Durante la comida, Harry fue enviado a buscar el correo, descubriendo que había una carta para él:
-Hay una carta para ti- se dijo.
Fue a abrirla, pero Dedo gritó:
-¡Hay una carta para Harry!
-¿Cómo?- aulló Verzon- ¡Trae eso!
-No, es mi carta.
Verzon se la arrebató con brusquedad y la leyó.
-¡No! ¿Por qué…? ¿POR QUÉEEEEEEEEEE?
-¿Qué? ¿Qué es?- dijo Dedo, mientras daba saltitos ridículos.
-¿Eh? Nada, esta equivocada de destinatario.
Harry cogió el sobre, que en ese momento estaba en el suelo, y leyó:
-“Harry Zipotter, caja de zapatos, Pezón Drive 4, Surreal” Está claramente dirigida a mí.
-¡No! Y no se hable más.
Verzon creyó que el problema estaba solucionado, pero al día siguiente llegó otra carta. Siguieron llegando más y más cartas por lo que Verzon decidió darle a Harry el viejo dormitorio de Dedo, para ver si así cesaba. Por fin Harry pudo vestirse de pie y dormir sin hacer contorsionismo, incluso descubrió algo desconocido para él que lo maravilló. Era una cama, pero Harry la bautizó como cama. Era retrasado. Pero esto no detuvo la invasión de cartas. Harry tuvo una idea, bajaría las escaleras por la noche y llegaría el primero para poder coger su carta. Esa noche Harry salió de la habitación y comenzó a bajar las escaleras, resbaló con un monopatín y cayó por la escalera estrepitosamente. Se dislocó un brazo. Tras volvérselo a colocar siguió su camino. Tropezó con la alfombra y se dio en la cabeza con la esquina de una mesa. Se abrió la cabeza. Tras suturarse la herida con cordel y fregar la mancha de sangre, llegó sigilosamente hasta la puerta. Pero, antes de que pudiera hacer nada, notó que pisaba algo vivo. Verzon estaba tirado en el suelo, por si acaso a Harry se le ocurría esa idea.
Al día siguiente era domingo por lo que no había correo. Verzon tenía una sonrisa tan amplia que le daba siete vueltas alrededor de la cabeza.
-Hoy no hay correo- dijo a Harry.
Harry le miró con furia y se disponía a salir de la habitación cuando una carta entro volando por la chimenea. Verzon se quedo alucinado y su miembro se puso erecto.
Después de la primera la siguieron otras miles de cartas. Harry intentó coger una pero Verzon le estampó un paraguas en la jeta.
Tras ese día Verzon decidió que había llegado el momento de irse de aquella casa, por lo que llevó a su familia y a Harry a un hotel. Al día siguiente tuvieron que irse porque aparecieron quince millones de cartas a nombre de Harry. Lo mismo sucedió en ocho hoteles más, en un camping, en un avión, en un trasbordador espacial y en una madriguera conejera. Finalmente, Verzon consiguió hacerse con una pequeña casa al lado de un lago. Había una terrible tormenta, Harry dormía en la chimenea encendida cuando se dio cuenta de que apenas quedaban diez segundos para su cumpleaños. Tarareó el cumpleaños feliz y comenzó la cuenta atrás.
Cinco segundos y tendría once años.
Cuatro…
Tres…
Siete… (El muy lerdo nunca supo contar)
Uno…
BUM
Hubo un golpe en la puerta.
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Beatrixe Elfina

Registrado: 16 Oct 2006 Mensajes: 2293 Ubicación: alomejor en el armario con......  
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Agueda Duke Jones

Registrado: 20 Oct 2006 Mensajes: 1409
    votos: 5
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Publicado: Vie Nov 23, 2007 12:30 pm Asunto: |
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Jejejeje...
Muy bueno...jejejeje
Describes a Harry tal y como me lo había imaginado...tonto de remate...
Sigue prontooo
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vastick

Registrado: 15 Nov 2007 Mensajes: 7
 
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Publicado: Sab Nov 24, 2007 10:54 am Asunto: |
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El pedazo maromo llamado Happy
BUM. Llamaron otra vez. Dedo se despertó:
-¿Dónde está el cañón con un diámetro de veinte centímetros y bolas de plomo reforzado?- preguntó estúpidamente.
Verzon apareció, llevaba un rifle de asalto M-16 que había robado en un chino:
-¿Quién está ahí?- gritó- ¡Le advierto… que estoy armado!
Hubo una pausa, luego.
¡UN GOLPE VIOLENTO!
Una enorme mano atravesó la puerta. Con un sonoro golpe, la puerta se desplomó. Un gigantesco hombre entró en la habitación, tenía el pelo largo y la barba le cubría la jeta. Dedo cayó del sofá y se clavó una punta que sobresalía del suelo en la cuenca ocular.
El gigante se sentó en el sofá en el que había estado Dedo y lo convirtió en papel. Maldiciendo y soltando un cuesco retumbante hizo aparecer otro sofá agitando un paraguas rosado.
-Hola Harry- dijo de pronto- Mi nombre es Happy, soy el guarda forestal de Howard, supongo que lo sabrás todo sobre Howard ¿No?
-¿Howard? ¿Quién es ese?- dijo Harry.
-¿Ese? ¡Eso, querrás decir! No puedo creer que no sepas qué es Howard, ¿Nunca te preguntaste donde lo aprendieron todo tus padres?
-¿El qué?
-EL QUÉ -gritó Happy- ¡Dosley, estúpido majadero, no le ha dicho nada a Harry! Mmm, calma Happy- se dijo rebuscando en sus bolsillos, sacó un porro, lo encendió y empezó a hacer anillos de humo- bien, Harry, has de saber que eres un mago.
- ¿Un mago? ¿Está seguro? ¿No estará bajo los efectos de las drogas no?
- Mmm, sí- dijo echándole una caladita al porrete- pero todo lo que digo es cierto. Y creo que ya es hora de que leas la carta.
Harry leyó:
COLEGIO HOWARD DE HECHICERÍA Y ESTAFA
Director: Anus Doblebemol
(Orden de Marlene, Primera Clase,
Gran Hijoputa, Jefe de Pagos,
Dominatrix Supremo, Confederación
Internacional de Magos)
Querido señor Zipotter:
Tenemos el placer de que dispone de una plaza en el colegio Howard de Magia y Estafa. Se adjunta la lista de libros y el equipo. Las clases comienzan el 1 de Septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de Julio.
Cordialmente,
Miyerba McArronagall
Directora adjunta
-¿Qué significa que esperan mi lechuza?
-Ah, sí- Happy sacó una lechuza y escribió algo en un papel, la lechuza salió por la ventana- ¿Por dónde iba?
En ese momento Verzon se envalentonó y, sujetándose la entrepierna por si acaso, dijo:
-Él no irá.
-Me gustaría ver a un gran muggre como usted deteniéndolo a él- respondió Happy.
-¿Muggre?- preguntó Harry con interés.
-Es como llamamos a la gente no-mágica.
-Cuando lo adoptamos, juramos que íbamos a detener esa mierda- dijo Verzon-¡Juramos que la íbamos a sacar de él! ¡Un mago, ni más ni menos ni a medias!
-¿Vosotros lo sabíais?- preguntó Harry, contrariado.
-¡Pues claro que lo sabíamos! -dijo Pezuña- Lo mismo pasó con Lili, ella era una niña marginada y normal, que sólo había intentado suicidarse una vez y de repente llegó una carta y se convirtió en una niña alegre que convertía los tenedores en consoladores para metérselos por el… ¡Y luego conoció a ese Zipotter! Se casaron y no supimos de ellos, pero entonces hubo esa explosión…
-¿Explosión? ¡Me dijisteis que habían muerto en un accidente de bici!
-¿Cómo?- rugió Happy- ¡Esto es una blasfemia! ¡Ultraje! ¡SACRILEGIO! Lili y Jamed… muertos en un accidente ¡Y Harry Zipotter, el famoso Harry Zipotter, no conoce su propia historia!
-¿Famoso?- preguntó Harry- ¿Por qué?
-Bueno, mira, te lo voy a contar. Todo comienza con un hombre muy malo… llamado… Valdemort. No me lo hagas repetir. Este hombre tenía unos seguidores, unos porque le tenían miedo y otros porque querían poder, porque él iba adquiriendo poder. A los que no lo apoyaban los torturaba con los teletubbies y acababa matándoles. Tus padres le hicieron frente y él los mató, e intentó matarte a ti, te disparo, te tiró de un pino, te metió en una hoguera, pero tú sobreviviste. Él te lanzó una maldición asesina que reboto en tu frente contra él. Algunos dicen que murió, otros que se convirtió en matorral, lo más creíble es que sigue moribundo, esperando su momento- acabó Happy.
Happy miró a Harry con cariño y deseo, pero Harry, en lugar de sentirse húmedo y delicioso, estaba casi seguro de que había una tremenda equivocación. ¿Un mago? ¿Él? Si fuera un mago, ¿Por qué su pene medía seis milímetros? ¿Y porque sus pezones no se iluminaban al contacto con las enaguas de un camello fornido?
-Happy-dijo con locura incipiente- creo que estás equivocado. Yo no soy mago.
-¿No eres un mago, eh? ¿Nunca has notado que suceden cosas raras a tu alrededor?
Happy volvió a recordar aquella vez que había abierto una puerta, y un estremecimiento de gozo le recorrió el esfínter. Harry miró al gigante de nuevo, sonriente, y notó cómo éste le devolvía el gesto con una seductora caída de ojos.
-¿Te das cuenta? Con que Harry Zipotter no es un mago. Vas a ser muy famoso en Howard, todos querrán matarte.
Pero Verzon no quería rendirse sin olisquear el ojete de algún canino:
-¿No le he dicho que no irá? Irá al colegio Paredpétrea y nos adorará por ello. Ya he leído esas cartas y necesitará mil y una mierdas: varitas, libros de hechizos, tazas con forma de vaca…
-Si el quiere ir, un muggre como usted no lo va a detener- gruñó Happy-. ¡Detener al hijo de Lili y Jamed Zipotter para que no vaya a Howard!- Happy adoptaba posturas con forma de letra mientras decía esto- Está majara. Su nombre está inscrito desde dieciséis años antes de que naciera. Estará con jóvenes de su misma calaña, pudriéndose, y le enseñará el más grande director que Howard haya tenido: Anus Doblebem…
-¡NO PIENSO PAGAR PARA QUE ALGÚN VIEJO TONTO LE ENSEÑE TRUCOS DE MAGIA!- aulló Verzon envalentonado.
-¡NUNCA-INSULTE-A-ANUS-DOBLEBEMOL-EN-MI-PRESENCIA!- gritó Happy.
Apuntó a Dedo con su paraguas rosado y éste comenzó a chillar, sujetándose el ojete. De su pantalón sobresalía una cola de cerdo.
-No he debido enfadarme. Quise convertirle en una tabla de planchar pero como soy un inútil no he podido- comentó Happy.
-Pero que asco me das- dijo Harry.
-Te agradecería que no comentaras nada de esta en Howard, verás, me está prohibido hacer magia.
-¿Y eso? ¿Por qué?
-Verás, me expulsaron en tercero, rompieron mi varita en dos.
-¿Y eso? ¿Por qué?
-En fin, se está haciendo tarde y tenemos muchas danzas que practicar. ¡Toma, puedes taparte con esto!- dijo el gigante tendiendo el abrigo a Harry- No te asustes si notas que algo se mueve, creo que todavía tengo caballos en un bolsillo.
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vastick

Registrado: 15 Nov 2007 Mensajes: 7
 
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Myrtle la llorona

Registrado: 07 Sep 2006 Mensajes: 56
 
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vastick

Registrado: 15 Nov 2007 Mensajes: 7
 
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Publicado: Mar Dic 11, 2007 5:05 pm Asunto: |
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El callejón Calzón
Harry se despertó temprano. Había tenido un sueño en el que asesinaba a Dedo, había sido un sueño muy bonito. También había soñado que un gigante llamado Happy le violaba, eso le había encantado y cuando abrió los ojos se sintió muy contento.
Se despertó con veinte quilos de abrigo encima, y una lechuza golpeaba con una ladrillo la ventana.
Harry se levantó y abrió. La lechuza dejó un periódico en suelo y comenzó a atacar el abrigo de Happy. Harry intentaba pararla, pero la lechuza seguía echando gasolina y cerillas sobre el abrigo.
-¡Happy!- gritó Harry.
-Págale- gruño Happy desde su cama plegable.
-¿Qué?
-¡Que le pagues, so memo! Busca en los bolsillos.
Harry comenzó a buscar. Un misil, un ordenador, ¿revistas cochinas?, una caseta de perro, un perro, el abrigo de Happy parecía echo de bolsillos. Al final encontró unas monedas.
-Dale 5 knudos.
-¿Knudos?
-¿Eres corto? ¡Las de bronce!
Harry pagó a la lechuza y ésta se fue por la puerta diciendo adiós.
-Bueno, cabroncete- dijo Happy- debemos ir a Londres a coger todas las cosas del colegio.
-Eh… ya oíste lo que dijo tío Verzon, no va a soltar ni un duro.
-Me la sopla, lo robamos y punto.
-OK, que grandísimo hijo de puta eres.
-Gracias, me lo dicen constantemente, pero lo de robar era broma, cacho lerdo, tus padres te dejaron un buen piquito antes de cascarla. Está en Gringos, el banco de los magos, dirigido por los Gnomos.
-¿Gnomos?
-Sí… uno tendría que estar loco para intentar robarles, tan loco como el cabrón de Doblebemol, que gran hombre, ¿Eh? De todas formas, tenía que ir a Gringos a coger una movida de una de sus cámaras. Doblebemol me confía las cosas importantes, buscarte a ti, recoger cosas de Gringos, tirarme a su hija, je, je, es una broma.
Harry y Happy salieron de la cabaña y subieron en un bote que salió disparado.
-¿Por qué tendrías que estar loco para robar en gringos?
-¿Por qué? Hay dragones, monstruos varios, penes estranguladores, hechizos, te perderías antes de salir, un hombre consiguió robar, pero tuvo que autocomerse los brazos.
-Que guachi-chachi.
-Eres un cutre, ¿Sabías?
Happy comenzó a leer el periódico El Porreta.
-El Ministerio de Magia está matando monos, como siempre- murmuró Happy.
-¿Hay un Ministerio de Magia?
-Po zí, su misión es evitar que los muggres descubran a los magos, el Ministro es un chapucero, se llama Cornudo Finge, es un palurdo.
Un rato después se encontraban hablando mientras se dirigían a algún sitio desconocido para Harry. Se pararon delante de un local de mala muerte llamado el Caldero Delirante. En cuanto entraron una avalancha de gente comenzó a saludar a Harry y le asfixiaron. Happy le reanimó y le condujo hasta una pared.
-Mmm, bien- Happy tiró la pared con el hombro y entraron en una larga calle, concretamente de 540 kilómetros- Bienvenido al Callejón Calzón.
Happy se rió al ver el jetoncio incrédulo de Harry. El sol iluminaba los cubos de un local de mala muerte. “Cubos para todos los gustos, sin fondo, sin cubo, sin alcohol”
-Bien, puto cabrón hijo de puta- dijo Happy- vamos a por la pasta.
Anduvieron durante tres años y llegaron hasta un cubo de basura.
-Gringos.
Entraron por encima sorteando mondas de plátano y llegaron al vestíbulo.
-¿Lo ves? Ese que se hace la automamada es un gnomo. Y eso una pared.
-Guao, una pared que sorprendente.
Después de que Happy le hubiese enseñado las llaves de sus cámaras a uno de los gnomos los tres se montaron en un monopatín y bajaron por un tobogán de diez millones de kilómetros de largo. A Harry le pareció ver a un dragón, pero sólo era un gnomo que violaba a un perro en llamas.
Harry miró hacia atrás, y por eso no vio cómo se le acercaba una estalactita y se le incrustaba en la cabeza. Murió, pero revivió al empotrarse contra un muro. Happy vomitaba sin parar sobre el gnomo y éste sonreía.
Pararon de repente, Harry salió volando y se reventó la boca contra unos pedruscos. Abrieron su caja, no había nada. Harry cogió veinte millones de telarañas y luego fueron a la otra caja, donde había un paquete pequeño. Happy cogió el paquete del gnomo y luego el contenido de la caja.
Un rato después, salieron de la oscuridad de Gringos y la luz les golpeó en los ojos y les derritió las retinas.
-Bueno, enano gafudo, vete a comprarte una túnica mientras yo me emborracho en el Caldero Delirante.
Harry miró el cartel de la tienda que tenía delante, el cartel se soltó y le golpeó a Harry en la jeta. Harry entró en la tienda y una mujer llamada por un nombre que me la trae floja le recibió.
-¿Howard, gafudo?
-Eh… sí.
-Por aquí.
Harry fue a entrar en otra sala, pero se dio contra el canto de la puerta y se rompió la nariz. Sonrió y entró en la sala. Allí una regla humana le tomó medidas.
-90, 60, 90, tienes buen cuerpo, gafudo.
-¡Tu lo que eres es un HIJO DE PUTA!
Harry miró a un tío feo con el pelo lleno de gelatina, que en ese momento se hurgaba en la napia.
-Hola -le dijo el lerdo ese- ¿También Howard?
-No, yo soy Harry.
-Y también eres un poco deficiente.
-Gracias.
-¿Tienes escoba propia?
-Prefiero el aspirador.
-¿Juegas al kidich?
-Prefiero el teto.
-Yo sí que juego… ¿Ya sabes en qué casa vas a estar?
-¿Tengo que comprar una casa?
-No imbécil, me refiero en Howard.
-Ah.
-Yo quiero ir a Springting, imagínate estar en Holorpuff, sería pestilente.
-Como el sobaco de tu madre.
-Ya, da pena, mira a ése.
-Es Happy, trabaja en Howard.
-He oído hablar de él. Es un salvaje que vive en una bota y que se chuta, intenta hacer magia, pero acaba prendiéndose fuego a los pelos del culo.
-A mi me parece un cerdo maravilloso.
-¿Eso crees? ¡Ingenuo! ¡Pírate! –puso cara de loco, Harry se meó encima- ¿Dónde están tus padres?
-Les mató un pedo.
-Que se jodan, y tú también… ¿Eran de nuestra clase?
-No eran de mi clase, yo soy un semidiós de la esbeltez y la belleza.
-Se nota, yo creo que a los putos muggres no deberían dejarles entrar en Howard.
-¿Y penetrarle?
-Ya está listo lo tuyo, gafudo -dijo la zorra de antes.
-Te veré en Howard, cabroncete- le dijo el niño rubio con cara de memo.
-Que te viole un dragón emporrado- contestó el gafas.
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Beatrixe Elfina

Registrado: 16 Oct 2006 Mensajes: 2293 Ubicación: alomejor en el armario con......  
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