triada
Registrado: 11 Jul 2007 Mensajes: 6
 
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Publicado: Dom Feb 17, 2008 7:20 pm Asunto: |
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Hola.
Les agradezxo muchos sus comentarios, ojala les siga gustando tanto para los que dejan comentario como los demas jejeje
Besos desde México
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“Ahora, ¿Dónde puedo entrenar?” como obedeciendo a su orden una puerta se abrió cuando iba en dirección al cuarto de Draco. La rubia le miro desconfiada sin embargo entro y se dio cuenta que era una habitación para entrenamientos mortífagos, justo como el que tenía en su mansión.
Al parecer se había usado durante mucho tiempo, no le sorprendió ver que los que ella consideraba utensilios de gimnasia fueran cadenas casi en estado de oxidación. Y un saco de boxeo que estaba al fondo estaba en muy mal estado. Con su varita en alto hizo que el lugar quedara como nuevo. En ese momento le apetecía hacer un poco de boxeo así que sin más que hacer se quito la pijama de seda y se coloco el pantalón deportivo y el top que dejaba ver la mitad de su abdomen. Se puso los guantes y empezó a aflojar el saco. Golpeando constantemente con los puños y las piernas haciendo que suaves gemidos salieran de su boca.
Paso bastante tiempo antes de que Draco volviera con la comida, era verdad, el la había hecho por lo mismo se tardo tanto ya que no tenía mucha experiencia cocinando.
Cuando Draco iba rumbo a su habitación había oído unos gemidos saliendo del salón de entrenamiento. Dejo la bandeja de plata donde tenía el desayuno y saco su varita pues se le había enseñado desde muy pequeño que no debía olvidarla nunca. Abrió la puerta con todo el sigilo que pudo y logro observar a una joven bastante esbelta con piernas amplias pero bien torneadas y fuertes, con brazos delgados pero con ligeras marcas de un músculo en desarrollo, poseía una espalda fuerte y bien torneada, no era desagradable a la vista pues era así como le agradaban que estuvieran las mujeres.
Solo se había juntado con Pansy porque era la típica niña con quien todos querían estar: Alta, morena, con apellido famoso, delgada y aparte mujerzuela de todos. No le había sorprendido en los mas mínimo cuando se enteró de que había quedado embarazada y después le quiso echar el muerto a él, aunque claro, él estaba seguro de que no era suyo, pues una de las enseñanzas mas claras que había aprendido de su padre era que, después de tener sexo con alguien, lanzara un hechizo para impedir el crecimiento de cualquier embrión, pero lo que si le desagrado, y mucho, fue el hecho de que como nadie se iba a hacer responsable del niño ella llamó a su madre y por unas semanas desapareció del colegio; el pretexto que puso la señora Parkinson fue que había muerto la abuela de la joven, pero Draco se había enterado de que no fue verdad aquello y como su madre le dijo “La pobre de Pansy, jamás volverá a tener vida dentro de ella, pues… su madre logro que le sacaran el feto y le quitaran la matriz”. La chica había abortado, si Draco hubiera sabido que iba a llegar a tanto el mismo se habría encargado del niño pues no aguantaba que una inocente criatura que no tenía la culpa de nada fuera asesinada de una manera tan cruel. Estaba de acuerdo, el había matado a muchos hombres y mujeres, sin embargo nunca pensó en matar a algún bebe o algún niño.
El blondo se fue aproximando lentamente hasta donde se encontraba Hermione, esquivo un codazo que fue lanzado sin intención de golpearlo ya que solo quería agarrar impulso para hacer el golpe más fuerte. Con una caricia en la espalda la rubia detuvo un golpe en medio del aire y se dio la vuelta para ver si alguien estaba atrás de ella, pero el blondo fue más rápido y se escondió de su mirada detrás de ella misma. El aroma inconfundible de Draco le hizo saber que aquel joven con cara de ángel pero actitud de demonio se encontraba en esa habitación. Giro sobre sus talones para seguir practicando, sin embargo estaba consiente de que el blondo estaba ahí con ella, aunque no lo podía ver, lo podía percibir.
Justo en el momento en que iba a lanzar un golpe al saco un fuerte brazo rodeo su cintura haciendo que diera un paso hacia atrás y sintió unos labios pegándose en su cuello.
- Me agrada verte entrenar- dijo con voz seductora el rubio al oído de la antigua castaña.
Hermione se mordió el labio para evitar perder la razón demasiado rápido.
A Draco le excitaba aquel aroma de carne subida de temperatura por el ejercicio. Justo cuando la rubia se iba a voltear para besarle en la boca un ruido los trajo de nuevo a la realidad y de inmediato se separaron.
El ruido se repitió pero los amantes no supieron con exactitud de donde salía aquel sonido, una sombra en forma de alas les hizo girar la cabeza para ver hacia la ventana, donde una lechuza de color café se posaba con una carta en su pata derecha.
Draco hizo un movimiento con su varita para abrir la ventana y dejarle pasar a la cansada lechuza.
Una carta dirigida a Hermione Granger se poso en las manos de Cristal y sin mas que entregar la lechuza se alejo pero segundos después otra lechuza entro por el mismo lugar de donde había salido la otra pero ahora dirigida a Draco Malfoy.
Los dos las abrieron para leer su contenido.
Estimada Señorita Granger:
Por medio de la presente le hacemos llegar que la entrada al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería será el próximo 20 de noviembre del año en curso. Pidiendo una disculpa de enormes magnitudes por el retraso del ingreso al colegio. Esperando su comprensión y apoyo, así como su puntual aparición en el andén 9 y ¾ a las 11 de la mañana.
Sin más que anunciar se despide de usted:
Minerva McGonagall
Directora del Colegio de Magia y Hechicería
La carta de Draco decía exactamente lo mismo.
Nadie se esperaba que las vacaciones duraran más de lo previsto, ni siquiera Harry o Ron que en ese mismo momento también recibían una carta diciendo lo anterior.
-¿Habrá recibida ya la carta Hermione?- pregunto un joven alto con cabello color fuego.
- La verdad… es que no lo se, ya vez que le hemos mandado muchas cartas en este verano y ni una nos a contestado.- contesto un joven con ojos color esmeralda.
- Mira, llámame paranoico y todo lo que quieras pero creo que aquí pasa algo raro, y desde principios de vacaciones tengo ese presentimiento.- dijo Ron con cara de preocupación.
- No creo que pase nada, si hubiera pasado algo la orden nos hubiera informado desde el principio, pero ya vez el cuartel esta tranquilo desde principio de vacaciones, bueno, no tanto pero aquello fue solo mera molestia- dijo Harry al ver la cara de su amigo al decir que nada había pasado, pues aquello no era del todo cierto, si quitáramos la aparición de la marca tenebrosa en el colegio y sin nombrar que los mortífagos fastidiaron a los profesores del colegio de magia, se hubiera podido considerar un verano tranquilo.
-¿Tu crees eso? Yo lo dudo, pero espero que tengas razón Harry, de verdad que si- la conversación se vio interrumpida al oír como algunas cosas caían y se rompían en mil pedazos.
Los amigos bajaron las escaleras de la ex–mansión de Sirius para encontrar a miembros de la orden tratando de controlar la ira del señor Weasley.
- Cálmate Arthur te van a oír, no pasa nada.- dijo una chica de mas de 29 años tratando de agarrarlo para tranquilizarlo.
-¿Cómo te atreves si quiera a insinuarlo? La mejor amiga de uno de mis hijos y de Harry Potter, que para mi es otro hijo, lleva desaparecido desde julio, estamos ya a noviembre y no tenemos ni una maldita pista de donde localizarla.- dijo el padre del pelirrojo que se encontraba en la escalera a un lado de un joven de pelo azabache y que tenía la boca abierta.
- Hermione esta…- todas las cabezas de los presentes se giraron asustados al ver que los jóvenes habían presenciado aquella discusión y nadie lo había notado. Se había enterado de algo que simplemente no debían.
- Ron, que bien que ya despertaste, vamos a…
- Que hipócrita papá, tu sabias todo eso y no nos dijiste nada, ¿Por qué? Ella es nuestra amiga, y ustedes… ¿Cómo paso eso?- pregunto Ron sin mas preámbulo.
- Ron, nosotros no…- trato de decir algo la joven que había querido tomar al señor Weasley.
- No, Andy. Es tiempo de decirles la verdad- dijo la señora Weasley interrumpiendo a la joven.
Los dos chicos que se encontraban en mitad de las escaleras esperaron la explicación pero no llego así que Harry dio un paso para acercarse más a la multitud.
- Hermione, lleva 4 meses desaparecida y no ha sido localizada. Las personas que se le habían sido asignadas para cuidarla… murieron.
-¿Y ella esta… muerta?- pregunto con una voz muy quebrada, el chico que había estado enamorado de ella desde hacia mucho tiempo.
- No, Harry. Ella, imaginamos nosotros que… esta bien ya que no ha aparecido nada relacionada con ella, aparte de que a Dumbledore se le ocurrió la magnifica idea, antes de morir, de hacerles un hechizo de localización. Que en el caso de Hermione nada más nos permite saber su ritmo cardiaco. No sabemos el porque de que el hechizo no sirva, pero estamos haciendo todo lo necesario para saber en donde buscarla.
-¿Por qué paso eso?- pregunto Ron con tono de preocupación desmedida. No podía creer que aquellas personas fueran tan cínicas para decirles lo que había pasado sin más ni más. ¿Qué no tenían corazón?
- No sabemos nada, Ron. No creemos que fuera porque sea amiga de Harry porque ya hubieran pedido que Harry fuera por ella, ni siquiera sabemos que hayan sido ellos en realidad, aunque hasta la pregunta es necia. – contesto Lupin.
-¿Por qué no nos dijeron nada?- pregunto Harry ya a final de la escalera con paso firme rumbo a Lupin.
- Sabíamos que se preocuparían y que irías hacer cosas suicidas, como ir por ella tu mismo sin siquiera conocer a donde ir.- contesto Molly mientras avanzaba hacia el pelo azabache con mirada suave y tierna.
- Pues estaban en lo correcto y eso planeo hacer ¿saben?- dijo Harry rumbo a la puerta.
- No seas imprudente y no busques la muerte, piensa que tus padres arriesgaron su vida para que tú pudieras vivir y tratar de ser normal, no te pedimos que lo comprendas porque, por como reaccionas, no lo entenderías nunca- dijo Charlie Weasley.
Esas palabras pegaron de lleno en su corazón, era imprudente y todo lo demás, pero era también cierto que no conocía una dirección ni un rumbo fijo. Y que sus padres arriesgaron su vida para salvarlo era totalmente verdad, con eso era lo único con que se podía controlar.
Soltó el picaporte y subió de nuevo las escaleras golpeando a Ron con el hombro cosa que casi provoca que se cayera de las escaleras.
Harry se encerró en su habitación y empezó a llorar amargamente por ser tan impotente y no poder ayudar. Nadie le decía que no, pero el sabia que de nada serviría su ayuda. Charlie había acertado al decirle que no lo podría comprender pues eso era lo que le pasaba. ¿Por qué a Hermione? ¿Por qué no a él? ¿Por qué se aferraban a quitarle las cosas que mas deseaba y querían en ese mundo? ¿Por qué no podría amar a alguien sin sufrir las consecuencias de aquello?
Todas aquellas preguntas flotaron por su cabeza durante mucho tiempo mas, hasta que el cansancio por llorar y por la desesperación cedió lugar al sueño que se apodero del joven de 17 años que tenía una cicatriz en forma de rayo en la frente.
- Veo que tenias hambre- dijo Draco con una sonrisa en su rostro al ver como la hermosa joven comía deprisa el almuerzo preparado por el.
- Esta muy bueno en realidad, no sabia que cocinaras tan bien.- contesto Hermione dolida por tener que mentir, en realidad estaba muy mal pero no le dio importancia ya que el rubio se había esforzado en prepáraselo y no podía negarlo, cada bocado que daba no podía ser masticado por lo mismo solo tragaba.- ¿Tienes mas jugo?- pregunto la rubia.
- Si, claro- dijo Draco que estaba muy feliz de que alguien probara su comida, muy pocas veces cocinaba (Ya leyeron el porque), así que nadie sabia como cocinaba. En el momento que Draco se giro para tomar la garra que contenía el liquido Hermione tomo su varita y murmuro un hechizo que hizo que desapareciera su alimento.- Toma, aquí tienes- dijo Draco entregándole un vaso.
- Gracias, ¿También hiciste tu tú desayuno?- pregunto la chica antes de tomar el jugo, curiosa por saber si el ya había probado su comida.
- No, como casi no cocino me tardo mucho, así que el mío le pedí a los elfos que lo hicieran, si no me hubiera tardado otra hora.- contesto el blondo con cara de ángel.
*Creo que el sabe que cocina mal ¿no crees? ¿Le podemos decir que cocina mal?*
“No Hermione, eso lo podría herir”
*¿De cuando acá te importa? *
“Desde que él es mi prometido”
*No seas ridícula *
-Cállate- dijo la rubia, después de que se dio cuenta de que lo que dijo lo había pronunciado en voz alta, se topo la boca con la mano.
-¿Qué pasó?- pregunto Draco que el grito lo tomo por sorpresa.
- Nada es que… Que bonito día ¿verdad?- dijo Hermione levantándose del asiento y yendo a la ventana para escapar de la pregunta que le habían hecho.
- Si, podríamos salir ¿Quieres?
- Si, por favor, hace mucho tiempo que no veo el sol- contesto eufórica la antigua castaña. Un brillo singular invadió sus ojos cosa que no paso desapercibida para el blondo que la miraba con una sonrisa sincera.
“¿Por qué te comportas así Draco Malfoy? No puedes sentir nada por ella, no debes. Es lo peor que podrías hacer”
La sonrisa desapareció de pronto y el frío de sus ojos grises irrumpió de nuevo su mirada. El odio que por un instante desapareció volvió a su cuerpo, pero una punzada de dolor invadió su corazón. ¿Qué era aquello que empezaba a crecer en el lugar que nunca nadie llego a tocar, que creía ya no tener? ¿Por qué ella?
Hermione noto que dentro del cuerpo del blondo empezaba a haber problemas emocionales, una guerra interior que todavía no tenía ganador.
- Primero me tengo que bañar y después ya salimos, ¿si?- dijo la rubia pero antes de obtener respuesta ya había abierto la puerta para dejar a un Draco, con su guerra interior, solo. La rubia se dirigió al cuarto que le había sido asignado.
*¿A este que la pasa? *
“Te pido que ya no te refieras a el como…”
*¿Cómo que? ¿Cómo lo que en realidad es? ¿Un ser despreciable que me hizo la vida imposible mientras estaba en Hogwarts? No sabes lo que dices, si realmente lo conocieras como es, te sorprenderías tanto como yo, pero ¿sabes que? No creo porque eres tan idiota que dejas que tus padres, los que te acogieron y te criaron como una hija, sean torturados mientras que tu estas teniendo casi sexo con este tipo*
“Tienes razón no lo se, pero me puedo formas mi propio criterio de cómo es al ver como me trata”
*Deja que te vea otra vez con Harry y Ron, haber si sigue siendo igual de lindo*
“¿Harry? ¿Ron? ¿Quiénes son?”
_________________ Mi hogar esta
donde se encuentra mi mente
Alla donde vuele
alla donde este
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